«Reúnase Aarón a su pueblo, pues no entraréis en la tierra que he dado a los hijos de Israel, por esto: porque me irritásteis en el agua de la contradicción.
Y salió Jonás de la ciudad y sentóse en frente de la ciudad, e hízose allí tienda; y se sentó debajo de ella, en sombra, hasta ver qué sería de la ciudad.