Pero, oponiéndose ellos y blasfemando, sacudiendo él las vestiduras, dijo a ellos: «¡La sangre de vosotros sobre la cabeza de vosotros! puro yo; desde ahora mismo, a las gentes me voy».
Y, como algunos, se endurecían y desobedecían, maldiciendo el camino del Señor a faz de la muchedumbre; separándose de ellos, segregó los discípulos; cada día disputando en la escuela de Tirano.
Y, celando los judíos y tomando consigo, de los callejeros, varones algunos malos, y turba haciendo, tumultuaron la ciudad; y, situándose ante la casa de Jasón, buscábanles conducir al pueblo;
envidias, homicidios, ebriedades, bacanales y lo semejante a esto; lo cual os declaro, según antes he dicho: que los que lo tal hacen; reino de Dios no heredarán.
«Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, que ni vosotros entráis ni a los que entran, dejáis entrar!
Y vi yo el universal trabajo y la universal hombría de la hechura; que ello celo(d) al varón para con su compañero; asimismo esto es vanidad y afán de espíritu.
Pero los judíos instigaron a las timoratas mujeres, las nobles, y a los primeros de la ciudad, y excitaron persecución contra Pablo y Bernabé; y arrojáronles de sus confines.
Y sobrevinieron de Antioquía y de Iconio judíos, y persuadiendo a las turbas y lapidando a Pablo, arrastraban fuera de la ciudad; pensando que estaba muerto.
viajes(o) a menudo, peligros de ríos, peligros de bandoleros, peligros de linaje(p) , peligros de gentes, peligros en ciudad, peligros en páramo, peligros en mar, peligros en pseudohermanos,
las persecuciones, los padecimientos; cuales me acontecieron en Antioquía, en Iconio, en Listras; las cuales persecuciones toleré, y de todas me libró el Señor.