Por fe, mayor hostia Abel que Caín ofreció a Dios; por la que fue testimoniado ser justo; testimoniando a sus ofrendas Dios; y por ella, muerto, aún habla(c) .
Pues la viña del Señor de los ejércitos, casa de Israel, y hombre de Judá, noval amado, aguardé a que hiciera juicio, y ha hecho iniquidad; y no justicia, sino clamor.
He aquí el jornal de los obreros los que segaron vuestras regiones, el defraudado por vosotros, grita; y los clamores de los que han cosechado, en las orejas del Señor sabaot(b) ha entrado.
y no profanaréis la tierra en que habitáis; que esta sangre profana la tierra, y no se expiará la tierra de la sangre derramada sobre ella sino con la sangre del que la derramó.
Sólo que la sangre vuestra de vuestras almas exigiré: de mano de todas las fieras exigiréla; y de mano de hombre; de mano de cada cual exigiré la vida del hermano suyo;
Estos(h) de la ciudad y casas propias eran lanzados; y el alma de los párvulos gimió grandemente— Pero él ¿por qué de estas cosas miramiento no ha hecho?
«¡Si no las sangres de Nabot y las sangres de los hijos de él, he visto ayer, dice el Señor; y le retribuiré en esta parte! dice el Señor». «¡Y ahora alzando ya arrójale a la parte, según la palabra del Señor».
Y Pedro a ella: «¿Qué, os habéis concertado a tentar al Espíritu del Señor? He aquí los pies de los que han enterrado a tu marido; ¡a la puerta! y fuera llevaránte».
Y dijo Samuel: «¿Qué has hecho?» Y dijo Saúl: «Porque vi como se dispersó el pueblo de mí, y tú no llegabas, como ordenaras en el testimonio de los días, y los filisteos congregáronse en Macmás;
Y allí estaba el profeta del Señor; Obed, su nombre; y salió al encuentro del ejército de los que venían a Samaria, y les dijo: «He aquí la ira del Señor, Dios de vuestros padres, contra Judá; y los entregó en vuestras manos y habéis matado en ellos: en ira y hasta el cielo ha llegado(c) .