Referencias Cruzadas

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Daniel 9:16

Biblia Septuaginta al Español

Soberano, según tu justicia, apártese tu furor y tu ira de tu ciudad de Jerusalén, tu monte santo; pues en nuestros pecados y en las ignorancias de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo, Señor, en oprobio, en todos los circunvecinos nuestros.

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33 Referencias Cruzadas  

Esto dice el Señor: «Volveré a Sión y me empabellonaré en medio de Jerusalén; y será llamada Jerusalén «ciudad la verdadera», y el monte del Señor Todopoderoso, «monte santo».


Y será: en aquel día que destilarán los montes dulzura; y las colinas manarán leche; y todos los manantiales de Judá manarán aguas; y fuente de casa del Señor saldrá, abrevará los torrentes de los juncos(d) .


Y yo hablaba, orando y confesando mis pecados y los pecados de mi pueblo de Israel, y rogando en las oraciones delante del Señor, mi Dios, y sobre el monte, el santo, de nuestro Dios;


Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades han sido perdonadas; y cuyos pecados, cubiertos.


Dios, conviértenos(a) , y muestra tu semblante y nos salvaremos.


de juzgar a tu pueblo en justicias y a tus pobres en juicio.


No los adorarás ni les servirás; que yo soy Señor tu Dios, Dios celador, vengando los pecados de los padres en los hijos(a) hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian;


Si confesáremos nuestros pecados, fiel es y justo para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia.


si ya(b) justo ante Dios retribuir a los que os atribulan, tribulación,


Y te pondré en el desierto y a tus hijas(k) en contorno de ti, a faz de todo transeúnte;


por todas las maldades de los hijos de Israel y Judá, que hicieron para exacerbarme, ellos, y sus reyes, y sus príncipes, y sus sacerdotes y sus profetas, varones de Judá y los habitantes de Jerusalén;


Y los perseguiré en cuchilla, y hambre y peste; y los daré a vejación en todos los reinos de la tierra; y a maldición, y a penuria, y a silba y a oprobio a todas las gentes; a las cuales yo los lanzo.


y los daré en dispersión, a todos los reinos de la tierra, y en oprobio y en parábola y en odio y en maldición, en todo lugar, adonde los arrojé, allí.


Bendito, Señor, mi Dios, el que enseña mis manos a batalla, mis dedos(a) a guerra,


¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué contristado ando al atribularme mi enemigo?


Y hallaste su corazón fiel delante de ti y pactando con él el pacto de darle la tierra de los cananeos, y heteos, y amorreos, y ferezeos, y jebuseos y gergeseos, y a la simiente de él; y confirmaste tus palabras, pues justo eres tú.


El Señor empobrece y enriquece; humilla y exalta.


Porque tú, Señor, bueno y benigno; y misericordiosísimo para con todos los que te invocan.


Y enfurecióse con ira el Señor de ejércitos contra su pueblo; y extendió su mano contra ellos y percutiólos; e irritáronse los montes; y fueron hechos sus cadáveres, como lodo, en mitad del camino. Y en todo esto no se apartó su furor, sino que todavía, la mano, alta.


pues sobre mi ira y sobre mi furor ha estado esta ciudad; desde el día que la edificaron, y hasta ese día, para apartarla de mi semblante;


y pondrá su pabellón entonces en medio de los mares y del monte, el deseable, el santo; y llegará hora de su consumación; y no habrá quien le ayude.


En las sangres de ellos que vertiste, has prevaricado; y en los cultos que hacías, te mancillabas; y acercaste tus días, y trajiste el tiempo de tus años. Por esto te di en oprobio a las gentes, y en ludibrio a todas las regiones,





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