Referencias Cruzadas

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Daniel 12:1

Biblia Septuaginta al Español

Y por aquella región(a) vendrá Miguel, el ángel, el grande, el que asiste a los hijos de tu pueblo; aquel el día de la tribulación, cual no hubo, desde que nacieron(b) hasta aquel día; y en aquel día será exaltado todo el pueblo que se hallare inscrito en el libro.

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48 Referencias Cruzadas  

Porque grande, aquel día, y no hay semejante, y tiempo estrecho hay para Jacob;


Pues habrá entonces tribulación grande, cual no ha habido de principio de mundo hasta lo de ahora, ni habrá, nunca jamás.


«Pues serán aquellos días de tribulación, cual no ha habido tal, de comienzo de criatura que crió Dios hasta lo de ahora, y no habrá, no.


«Y el estratego del rey de los persas(d) opúsose delante de mí veintiún días; y he aquí Miguel, uno de los príncipes, los primeros, acudió a ayudarme, y a él allí dejé, con el príncipe del rey de los persas».


Y bien te manifestaré lo primero en escritura de verdad(h) ; —y nadie había que me ayudara en pro de éstos, sino Miguel, el ángel.


Y hubo guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles guerrearon con el dragón; y el dragón guerreó y sus ángeles;


Y si alguno no se halló en el libro de la vida escrito, fue arrojado al lago del fuego.


Y vi los muertos, los grandes y los pequeños estar a faz del trono; y libros(e) se abrieron; y otro libro abrióse, que es de la vida, y juzgados fueron los muertos por lo escrito en los libros, según las obras de ellos.


El que venciere así envolveráse en vestiduras albas; y no borraré, no, su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre a faz de mi Padre y a faz de sus ángeles.


Empero, en esto no os gocéis: que los espíritus se os sujeten, mas gozaos de que vuestros nombres están escritos en el cielo».


Y nos estatuyó sus preceptos, cuantos habló sobre nosotros y nuestros jueces; cuantos has juzgado para nos traer sobre nos, males grandes; cuales no ha habido bajo el cielo, como ha habido en Jerusalén.


Y adoráronle todos los que habitan sobre la tierra; de los cuales no está escrito el nombre en el libro de la vida del Cordero, el inmolado, desde la fundación del mundo.


y de Jesucristo, —el testigo el fiel, el primogénito(c) de los muertos y el príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos ama, y nos lavó de nuestros pecados en su sangre;


cuando Miguel, el arcángel, con el diablo contendiendo, disputaba acerca del de Moisés cuerpo; no osó juicio(u) interponer de blasfemia(v) , sino que dijo: «Incrépete Señor».


Sí; ruego también a ti, noble compañero, acude a ellas(a) ; las que en el Evangelio han luchado a par de mí; también de Clemente y los demás colaboradores míos; cuyos nombres, en libro de vida.


por sobre todo principado, y potestad, y virtud, y dominación y todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el futuro;


Y así(i) todo Israel se salvará, según está escrito: Is. 59.20 . Llegará de Sión el que libertará, y apartará impiedades de Jacob.


y extenderé mi mano sobre los profetas, los que ven mentiras, y anuncian vanidades: en enseñanza de mi pueblo no estarán; en escritura de casa de Israel no serán escritos, no; y a la tierra de Israel no entrarán; y conocerán esto: que yo soy el Señor.


Grande, el principado de él y de su paz no habrá término, sobre el trono de David y su reyecía; para rectificarla y auxiliar en juicio y en justicia, desde ahora y por el siglo; el celo del Señor de los ejércitos hará esto.


Y será: lo quedado en Sión y lo quedado en Jerusalén; —santos serán llamados todos los escritos, para la vida, en Jerusalén».


Lazos armaron a mis plantas; y encorvaron a mi alma;


Estos con el Cordero guerrearán, y el Cordero les vencerá, porque señor de señores es y rey de reyes, y los con él, llamados, y elegidos y fieles»(i) .


Pues, si la repulsa de ellos, reconciliación de mundo ¿cuál la recepción; si no vida de muchos?


y pondrá su pabellón entonces en medio de los mares y del monte, el deseable, el santo; y llegará hora de su consumación; y no habrá quien le ayude.


y yo, el Señor, seréles su Dios, y David, su príncipe en medio de ellos. Yo, el Señor, he hablado.


Y he dicho: «Señor mío, tú lo sabes». Y díjome: «Estos son los que vienen de la tribulación la grande; y lavaron sus estolas y esplendoráronlas en la sangre del Cordero.


y haré en ti cosas que no he hecho, y cosas que no haré, semejantes a ellas, ya, según todas tus abominaciones.


Un río de fuego se arrastraba; y salía de su rostro un río de fuego; mil millares le servían, y miríadas de miríadas le asistían; y juicio asentóse y libros fueron abiertos.


el día de tinieblas y de caligme; día de nube y niebla. Como el alba, derramado será sobre los montes pueblo mucho y fuerte; semejante a él no ha habido desde el siglo; y, después de él, no se le repetirá hasta años: por generaciones de generaciones.


Este mal hablaron los temerosos del Señor, cada cual a su prójimo; y atendió el Señor y escuchó; y escribió un libro de memorial(f) a faz suya, para los que temen al Señor y respetan su nombre.


[Y tú no temas, siervo mío, Jacob, dice el Señor; y no te aterres, Israel; que he aquí yo te salvaré de tierra lejana; y tu simiente, de tierra de su cautividad; y regresará Jacob, y reposará y redundará en todos los bienes, y no habrá quien atemorice.





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