Y edificó allí, David, altar al Señor y ofreció holocausto y pacíficos; y clamó al Señor, y escuchóle en fuego del cielo, sobre el altar del holocausto, y devoró el holocausto.
Y extendió el ángel del Señor la punta de su vara en su mano, y tocó las carnes y los ázimos y subió fuego de la peña y consumió las carnes y los ázimos; y el ángel del Señor se fue yendo de sus ojos.
Y empezó Salomón a edificar la casa del Señor en Jerusalén, en el monte Moria; donde apareció el Señor a David, su padre, en el lugar que preparó David en la era de Ornán el jebuseo.
Y vocead en nombre de vuestros dioses; y yo invocaré en el nombre del Señor, mi Dios; y será el dios que escuchare en fuego, éste, Dios.» Y contestó, todo el pueblo: «Bella la palabra que has hablado.»
Y aconteció, al subir la llama por sobre el altar hasta el cielo, subir también el ángel en la llama; y Manué y su mujer mirando, y cayeron sobre su rostro en tierra.