Referencias Cruzadas

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Salmos 40:17

Biblia Torres Amat 1825

Yo por mí soy un mendigo y desvalido; pero el Señor tiene cuidado de mí. Tú eres, ¡oh Señor!, mi libertador y protector. No tardes, Dios mío.

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20 Referencias Cruzadas  

Yo por mí soy un menesteroso y pobre; ayúdame, oh Dios. Amparo mío y mi libertador eres tú; ¡oh Señor!, no tardes.


Yo haré brotar ríos en los más altos cerros, y fuentes en medio de los campos; al desierto lo convertiré en estanques de aguas, y en la tierra árida e inhabitable haré correr copiosos arroyos.


Acordaos de vuestros prelados los cuales os han predicado la palabra de Dios, cuya fe habéis de imitar, considerando el fin dichoso de su vida.


Clamó este pobre, y el Señor le oyó, y lo libró de todas sus angustias.


Sed sobrios, y estad en continua vela; porque vuestro enemigo el diablo anda girando como león rugiente alrededor de vosotros, en busca de para que devorar.


Pero ya Dios me socorre, y el Señor toma por su cuenta la defensa de mi vida.


Muchas son las maravillas que has obrado, ¡oh Señor Dios mío!, y no hay quien pueda asemejarse a ti en tus designios. Me puse yo a referirlos y anunciarlos; exceden todo guarismo.


Vosotros, al contrario, habéis afrentado al pobre. ¿No son los ricos los que os tiranizan, y no son ésos mismos los que os arrastran a los tribunales?


Inclina, Señor, tu oído a mis ruegos, y escúchame, porque me hallo afligido y necesitado.


puesto que el Señor oyó a los pobres, y no olvidó a los que están por él en cadenas.


El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente yo vengo luego. ¡Amén!. Ven, ¡oh Señor Jesús !


El es el que llevó la pena de nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero de la cruz, a fin de que nosotros, muertos a los pecados vivamos a la justicia; y él es por cuyas llagas fuisteis vosotros sanados.


Porque bien sabéis cuál haya sido la liberalidad de nuestro Señor Jesucristo; el cual siendo rico, se hizo pobre por vosotros a fin de que vosotros fueseis ricos por medio de su pobreza.


Y Jesús le respondió: Las zorras tienen madrigueras, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene sobre qué reclinar la cabeza.


Líbrame, porque soy pobre y necesitado; y turbado está interiormente mi corazón.


Acudí solícitamente al Señor, y me oyó, y me sacó de todas mis tribulaciones.


Triunfen y se regocijen los que están a favor de mi justa causa, y digan siempre los que desean la paz de su siervo: Glorificado sea el Señor.


Porque reposará la mano del Señor sobre este monte santo de Sión, y debajo de él será desmenuzado Moab y demás enemigos nuestros, así como la paja que se trilla debajo de un carro falcado.





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