Referencias Cruzadas

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Salmos 35:26

Biblia Torres Amat 1825

Queden, Señor, todos ellos llenos de confusión y vergüenza, los que se congratulan por mis males. Cubiertos sean de ignominia y sonrojados los que se jactan contra mí.

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18 Referencias Cruzadas  

Pues yo dije: No triunfen sobre mí mis enemigos; los cuales, cuando ven vacilantes mis pies, se vanaglorian contra mí.


A sus enemigos los cubriré de oprobio; mas en él brillará la gloria de mi propia santidad.


Pero vosotros os erguís contra mí, y me echáis en cara las humillaciones que padezco.


Entonces los que te aborrecen, serán cubiertos de confusión; y no quedará en pie la casa de los impíos.


Humillaos, pues, bajo la mano poderosa de Dios, para que os exalte al tiempo de su visita o del juicio,


Y hará el rey cuanto quiera, y se levantará soberbio e insolente contra todos los dioses; y hablará con arrogancia contra el Dios de los dioses, y todo le saldrá bien, hasta tanto que se despliegue la cólera de Dios, porque así está decretado.


Embriagadla con el cáliz de la ira de Dios, ¡oh caldeos!, pues se levantó contra el Señor; y vomite ella, y bata sus manos como desesperada, y sea también objeto de mofa.


Buscarás a esos hombres que se alzan contra ti, y no los hallarás; serán como si no fuesen, y quedarán como un esqueleto cuantos te hacen guerra.


Confundidos sean, y puestos en fuga todos los que aborrecen a Sión.


Corridos queden y perezcan los que me calumnian; cubiertos sean de confusión y vergüenza los que procuran mi daño.


En verdad que si me hubiese llenado de maldiciones un enemigo mío, lo hubiera sufrido con paciencia y si me hablase con altanería los que me odian, podría acaso haberme guardado de ellos.


Queden cubiertos de confusión y vergüenza los que atentan contra mi vida. Sean puestos en fuga y en desorden los que maquinan contra mí.


Sírvale como de túnica con que se cubra, y como de cíngulo con que siempre se ciña.


Pero el Señor, cual esforzado campeón está conmigo; por eso caerán y quedarán sin fuerzas aquellos que me persiguen; quedarán sumamente avergonzados por no haber logrado su intento, con un oprobio sempiterno, que jamás se borrará.


Y esto lo presenciará la enemiga mía, y quedará cubierta de confusión la que me dice: ¿En dónde está ahora el Señor Dios tuyo? Yo fijaré mis ojos sobre ella, hollada será ella ahora como el lodo de las calles.





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