Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 35:10

Biblia Torres Amat 1825

De todas las coyunturas de mis huesos saldrán voces que digan: ¡Oh Señor!, ¿quién hay semejante a ti, que libras al desvalido de las manos de los que pueden más que él, al necesitado y al pobre de los que lo despojan?

Ver Capítulo Copiar

31 Referencias Cruzadas  

Yo sé de cierto que el Señor tomará a su cargo la causa del desvalido y la venganza de los pobres.


¿Quién hay entre los fuertes a ti semejante, oh Señor? ¿Quién hay semejante a ti, tan grande en santidad, terrible y digno de alabanza, y obrador de prodigios?


Porque se puso a la derecha de este pobre, para salvarle de los que conspiraban contra su vida.


Ninguno hay entre los dioses que pueda, ¡oh Señor!, parangonarse contigo; ninguno que pueda imitar tus obras.


aquel tu poder y justicia, ¡oh Dios!, más sublimes que los cielos, y aquellas grandes cosas que has hecho. ¡Quién como tú, oh Dios mío!


Infundirás en mi oído palabras de gozo y de alegría, con lo que se recrearán mis huesos quebrantados.


Me libró de mis poderosísimos enemigos; y de cuantos me aborrecían; porque se habían hecho más fuertes que yo.


No hay parte sana en todo mi cuerpo, a causa de tu indignación; se me estremecen los huesos cuando considero mis pecados.


De todos los huesos de ellos tiene el Señor sumo cuidado; ni uno solo será quebrantado.


Por haber yo callado, se consumieron mis huesos, dando alaridos todo el día.


Me he disuelto como agua, y todos mis huesos se han dispersado. Mi corazón está como una cera, derritiéndose dentro de mis entrañas.


Pero tú, Señor, lo estás viendo; tú consideras el afán y el dolor del oprimido; para entregar a los malvados al castigo de tus manos. A cargo tuyo está la tutela del pobre; tú eres el amparo del huérfano.


Alzad hacia lo alto vuestros ojos, y considerad quién creó esos cuerpos celestes; quién hace marchar ordenadamente aquel ejército de estrellas, y llama a cada una de ellas por su nombre, sin que ninguna se quede atrás; tal es la grandeza de su poder, de su fortaleza y de su virtud.


¿Por ventura la imagen o el ídolo no es obra de un fundidor?, ¿no es el platero de oro el que la ha formado de este metal, o de láminas de plata el platero?


porque como humo han desaparecido mis días, y áridos están mis huesos como leña seca.


puesto que el Señor oyó a los pobres, y no olvidó a los que están por él en cadenas.


Desenvainaron la espada los pecadores; entesaron su arco para derribar al pobre y al desvalido, para asesinar a los hombres de bien.


Clamó este pobre, y el Señor le oyó, y lo libró de todas sus angustias.


Témale todo el linaje de Israel, porque no despreció ni desatendió la súplica del pobre, ni apartó de mí su rostro; antes así que clamé a él, luego me oyó.


¿Quién no te temerá a ti, oh rey de las naciones? Porque tuya es la gloria; entre todos los sabios de las naciones, y en todos los reinos no hay ninguno semejante a ti.


Me libró de mi poderosísimo enemigo, y de los que me aborrecían; los cuales eran más fuertes que yo.


Crea en mí, ¡oh Dios!, un corazón puro, y renueva en mis entrañas el espíritu de rectitud.


El Señor hace mercedes, y hace justicia a todos los que sufren agravios.


Y así los justos glorificarán eternamente tu santo Nombre, y los hombres rectos gozarán de la vista de tu divina presencia.


El cual mantiene eternamente la verdad de sus promesas, hace justicia a los que padecen agravios, da de comer a los hambrientos. El mismo Señor da libertad a los que están encadenados.


Cantad himnos al Señor, alabad al Señor, porque él es el que ha librado el alma del pobre de las garras de los malvados; del pobre que, como fuera de sí, decía:





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios