Referencias Cruzadas

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Romanos 7:18

Biblia Torres Amat 1825

Que bien conozco que nada de bueno hay en mí, quiero decir en mi carne. Pues aunque hallo en mí la voluntad para hacer el bien, no hallo cómo cumplirla.

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31 Referencias Cruzadas  

Lo que ha nacido de la carne, carne es; mas lo que ha nacido del espíritu, es espíritu, o espiritual.


Mira, pues, que fui concebido en iniquidad y que mi madre me concibió en pecado.


Porque la carne tiene deseos contrarios a los del espíritu, y el espíritu los tiene contrarios a los de la carne, como que son cosas entre sí opuestas; por cuyo motivo no hacéis vosotros todo aquello que queréis.


Solamente la gracia de Dios por los méritos de Jesucristo, Señor nuestro. Entretanto yo mismo vivo sometido por el espíritu a la ley de Dios, y por la carne a la ley del pecado.


¿Quién podrá volver puro al que de impura simiente fue concebido? ¿Quién sino tú solo?


Y los que son de Cristo tienen crucificada su propia carne con los vicios y las pasiones.


Pues Dios es el que obra o produce en vosotros por un puro efecto de su buena voluntad, no sólo querer, sino ejecutar.


Viendo, pues, Dios ser mucha la malicia de los hombres en la tierra, y que todos los pensamientos de su corazón se dirigían al mal continuamente,


Pero después que Dios, nuestro salvador , ha manifestado su benignidad y amor para con los hombres,


Por cuanto no hago el bien que quiero; antes bien hago el mal que no quiero.


Por lo que yo mismo no apruebo lo que hago; pues no hago el bien que amo, sino antes el mal que aborrezco, ése lo hago.


Porque del corazón es de donde salen los malos pensamientos, los homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias.


Y el Señor se complació en aquel olor de suavidad y dijo: Nunca más maldeciré la tierra por las culpas de los hombres, atento a que los sentidos y pensamientos del corazón humano están inclinados al mal desde su mocedad; no castigaré, pues, más a todos los vivientes como he hecho.


Porque demasiado tiempo habéis pasado durante vuestra vida anterior abandonados a las mismas pasiones que los paganos, viviendo en desenfrenos, en codicias, en embriagueces, en glotonerías, en excesos en las bebidas y en idolatrías abominables.


no que lo haya logrado ya todo, ni llegado a la perfección de asemejarme a Cristo ; pero yo sigo mi carrera para ver si alcanzo aquello para lo cual fui destinado, o llamado, por Jesucristo.


Pues si vosotros, siendo malos como sois, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará el espíritu bueno a los que se lo piden?


He andado errante como una oveja descarriada: ven a buscar a tu siervo, porque no me he olvidado, ¡oh Señor!, de tus mandamientos.


Mira cómo estoy enamorado de tus santos mandamientos: hazme vivir conforme a tu justicia.


¿Cómo se puede justificar el hombre comparado con Dios, o aparecer limpio el nacido de mujer?


mas revestíos de nuestro Señor Jesucristo, y no busquéis cómo contentar los antojos de vuestra sensualidad.


Pues cuando vivíamos según la carne, las pasiones de los pecados, excitadas por ocasión de la ley, mostraban su eficacia en nuestros cuerpos, en hacerles producir frutos para la muerte;


Extiende tu mano para salvarme; pues yo he preferido a todo tus mandamientos.


Todos nosotros venimos a ser como un inmundo leproso, y como un sucio trapo todas nuestras obras de justificación; como las hojas de los árboles hemos caído todos, y nuestras maldades como un viento impetuoso nos han arrebatado y esparcido.


Ojalá que sean enderezados mis pasos a observar tus justísimas leyes.


Corrí gozoso por el camino de tus mandamientos, cuando tú ensanchaste mi corazón.





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