Referencias Cruzadas

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Levítico 19:3

Biblia Torres Amat 1825

Cada cual reverencie a su padre y a su madre. Guardad mis sábados o días festivos. Yo el Señor Dios vuestro.

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31 Referencias Cruzadas  

Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas largos años sobre la tierra que te ha de dar el Señor Dios tuyo.


Acuérdate de santificar el día de sábado.


Y a la verdad aquellos por pocos días no castigaban a su arbitrio; pero éste nos amaestra en aquello que sirve para hacernos santos.


A quien hace mofa de su propio padre, y desprecia los dolores que al tenerlo padeció su madre, que le saquen los ojos los cuervos que viven a lo largo de los torrentes, y que se los coman los aguiluchos.


Puesto que yo soy el Señor Dios vuestro; sed santos vosotros, pues que yo soy santo. No contaminéis vuestras almas con tocar ningún reptil de los que se mueven sobre la tierra.


Si te abstuvieres de caminar en día de sábado y de hacer tu voluntad o gusto en mi santo día y llamares al sábado día de reposo y santo o consagrado a la gloria del Señor, y lo solemnizares con no volver a tus andadas, ni hacer tu gusto, ni contentarte sólo con palabras,


Hay una casta de gente que maldice a su padre, y también a su madre, en vez de bendecirla.


Escucha a tu padre que te dio la vida, y no desprecies a tu madre cuando se hallare en la vejez.


Maldito sea el que no honra a su padre y a su madre. Y responderá todo el pueblo: Amén.


El que maldijere a su padre o madre, sea sin remisión castigado de muerte.


Quien hiriere a su padre o madre, muera sin remedio.


Reflexionad que el Señor os ha encargado la observancia del sábado, y por eso el día sexto os da doblado alimento; estese cada cual en su tienda; ninguno salga fuera el día séptimo.


Honra a su padre el hijo, y el siervo honra a su señor, pues si yo soy vuestro padre, ¿dónde está la honra que me corresponde? Y si yo soy vuestro Señor, ¿dónde está la reverencia que me es debida?, dice el Señor de los ejércitos a vosotros, los sacerdotes que despreciáis mi Nombre, y decís: ¿En qué hemos despreciado tu Nombre?


Además les instituí mis sábados o solemnidades, para que fuesen una señal entre mí y ellos, y conociesen que yo soy el Señor que los santifica.


Guardad mis sábados, y tened profundo respeto a mi santuario. Yo el Señor.


Tú, ¡oh hijo mío!, escucha las correcciones de tu padre, y no deseches las advertencias de tu madre.


Guardad mis sábados y reverenciad con temor mi santuario. Yo el Señor.


Seis días trabajaréis; el día séptimo, por ser el descanso del sábado, será santificado: en este día no haréis trabajo ninguno, porque es el sábado del Señor, el cual debe observarse en cualquier parte en que os halléis.


Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor Dios tuyo te tiene mandado, para que vivas largo tiempo y seas feliz en la tierra que te ha de dar el Señor Dios tuyo.


José, habiéndolos sacado del regazo de su padre,se inclinó profundamente hasta el suelo.


Finalmente, al quinto año comeréis sus frutos, recogiendo cuantos produzcan. Yo soy el Señor Dios vuestro.


No os desviéis de vuestro Dios en busca de magos, ni consultéis a adivinos, porque seréis por ellos corrompidos. Yo el Señor Dios vuestro.


sino que vivirá entre vosotros como natural del país, y le amaréis como a vosotros mismos; porque también vosotros fuisteis forasteros en la tierra de Egipto. Yo el Señor Dios vuestro.


Y les enseñaste a consagrar a ti el sábado; y les promulgaste tus instruccio-nes, y ceremonias, y la ley por ministerio de Moisés, tu siervo.





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