Referencias Cruzadas

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Juan 15:14

Biblia Torres Amat 1825

Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

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19 Referencias Cruzadas  

Porque cualquiera que hiciere la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.


Así es que todo hijo de Dios vence al mundo; y lo que nos hace alcanzar victoria sobre el mundo, es nuestra fe.


¿No véis cómo el hombre se justifica por las obras, y no por la fe solamente?


Quien ha recibido mis mandamientos, y los observa, ése es el que me ama. Y el que me ama, será amado de mi Padre; y yo le amaré, y yo mismo me manifestaré a él.


Si me amáis, observad mis mandamientos.


A vosotros que sois mis amigos, os digo yo: No tengáis miedo de los que matan al cuerpo, y este hecho ya no pueden hacer más.


Y añadió: Si comprendéis estas cosas, seréis bienaventurados, cuando las practiquéis.


tú, a quien traje yo de los últimos confines de la tierra, y te llamé de sus lejanas regiones, y te dije: Siervo mío eres tú, yo te he escogido, y no te desecharé.


Dijo entonces su madre a los sirvientes: Haced lo que él os diga.


Habéis oído que os he dicho: Me voy, y vuelvo a vosotros. Si me amaseis, os alegraríais sin duda de que voy al Padre; porque el Padre es mayor que yo.


¿No es así que tú, oh Dios nuestro, acabaste con todos los moradores de esta tierra delante de Israel, tu pueblo, y se la diste para siempre a los descendientes de tu amigo Abrahán?


Y le respondí: ¡Válgame Dios, esposo mío!, si ya me despojé de mi túnica, ¿me la he de volver a poner? Lavé mis pies, ¿y me los he de volver a ensuciar?


El hombre amable en su trato será más estimado que un hermano.


Hicieron, pues, Moisés y Aarón según lo que el Señor les había mandado. Lo ejecutaron del mismo modo.


Se fue, pues, a la era, e hizo todo lo que la suegra le había ordenado.


Azarías, hijo de Natán, superintendente de los que asistían al rey; Zabud, hijo de Natán, sacerdote, privado o confidente del rey;


Se mantuvo unido al Señor, y no se apartó de sus sendas; sino que observó los mandamientos que el Señor dio a Moisés.


Entraron, en efecto, en ella, y la han poseído; mas no obedecieron tu voz, ni siguieron tu santa ley; nada hicieron de cuanto les mandaste, y por eso les han sobrevenido todos estos desastres.


Hice, pues, yo lo que el Señor me mandara; saqué fuera mi equipaje siendo de día, como quien va a mudar de país, y por la tarde horadé yo mismo la pared, partí siendo ya de noche, llevado en hombros de otros, a la vista de todos ellos.





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