Referencias Cruzadas

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Job 34:28

Biblia Torres Amat 1825

de suerte que hicieron subir hasta él los clamores de los miserables y el grito de los pobres.

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21 Referencias Cruzadas  

Vosotros habéis vivido en delicias y en banquetes sobre la tierra, y os habéis cebado a vosotros mismos como las víctimas que se preparan para el día del sacrificio.


Clamaron los oprimidos por causa de la muchedumbre de los calumniadores, y se lamentaron por la violenta dominación de los tiranos.


Le dijo el Señor: He visto la tribulación de mi pueblo en Egipto, y oído sus clamores, a causa de la dureza de los sobrestantes de las obras.


Pero el Señor mirando a la miseria de los desvalidos, y al gemido de los pobres, dice: Ahora me levantaré yo para defenderlos. Los pondré a salvo; yo les inspiraré confianza.


En suma, el clamor de los hijos de Israel ha llegado a mis oídos; y he visto su aflicción, y cómo son oprimidos de los egipcios.


¡Ay de vosotros los que juntáis casa con casa, y agregáis heredades a heredades hasta que no queda ya más terreno! ¿Por ventura habéis de habitar vosotros solos en medio de la tierra?


En las ciudades hicieron gemir a los vecinos, y la sangre de los inocentes que han sido muertos está clamando; y Dios no deja tales cosas sin castigo.


Cuidado que no te sorprenda el desapiadado pensamiento de decir en tu corazón: Se acerca el año séptimo de la remisión, y apartes con eso los ojos de tu pobre hermano, rehusando darle prestado lo que pide: no sea que clame contra ti al Señor, y se te impute a pecado.


Entretanto el Señor salvará al desvalido de la espada de sus lenguas, y al pobre de las manos del hombre violento.


si procedes con inocencia y rectitud, al punto volverá a ti los ojos para socorrerte, y restituirá la paz y felicidad a la morada de tu inocencia;


Le rogarás, y te oirá y cumplirás tus votos.


Implorará el hombre la misericordia de Dios; el cual se aplacará, y le mirará con su rostro alegre, y le restituirá su justicia.


Porque al que él concede la paz, o le perdona, ¿quién lo condenará? Y ¿quién amparará al que él abandona, ya sea nación, o bien un particular?


y tú escuchaste mi voz; no cierres, pues, tus oídos a mis sollozos y clamores.


No haréis daño a la viuda ni al huérfano.


Porque a ti enderezaré mi oración; de mañana, ¡oh Señor!, oirás mi voz.





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