Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Jeremías 9:8

Biblia Torres Amat 1825

Su lengua es como una penetrante flecha; hablan siempre para engañar; con los labios anuncian la paz a su amigo, y en secreto le arman asechanzas.

Ver Capítulo Copiar

21 Referencias Cruzadas  

No me arrebates de esta vida con los pecadores, ni me pierdas como a los que obran la iniquidad; los cuales hablan de paz con su prójimo, mientras están maquinando la maldad en sus corazones.


Se sirven de su lengua como de un arco, para disparar mentiras, y no verdades; se han hecho poderosos en la tierra con pasar de un crimen a otro crimen; y a mí me han desconocido y despreciado, dice el Señor.


¿Qué se te dará, o qué fruto sacarás de tus calumnias, oh lengua fraudulenta?


y sacó mi alma de entre fuertes leones; lleno de turbación me quedé como adormecido. Porque rejones y flechas son los dientes de los hijos de los hombres, y su lengua tajante espada.


han sido disipados a vista de su rostro airado, y su corazón los alcanzó y castigó. Sus palabras son más suaves que el aceite; pero en realidad son dardos.


Cada uno de ellos no habla sino con mentira a su prójimo; habla con labios engañosos y con un corazón doble.


Vuelto Abner a Hebrón, lo llamó Joab aparte, llevándolo al medio de la puerta, o juzgado de la ciudad, con pretexto de hablarle, urdida ya la traición; y allí le hirió en una ingle, y lo mató para vengar la sangre de Asael, su hermano.


Y cada cual se burlará de su propio hermano; y no hablarán jamás verdad, porque tienen avezada su lengua a la mentira; se afanaron en hacer mal.


Por cuanto se hallan impíos en mi pueblo, acechando como cazadores, poniendo lazos y trampas para cazar hombres,


Y sus lenguas han flaqueado contra ellos mismos. Quedaron asombrados cuantos los veían,


Pues conmigo ciertamente hablaban palabras de paz; mas en medio de su indignación, fija en tierra su vista, trazaban engaños.


El hombre que atestigua falsamente contra su prójimo, es un martillo, un estoque, una aguda saeta.


Guárdese cada uno, entre ellos, de su prójimo, y nadie se fíe de sus hermanos; porque todo hermano hará el oficio de traidor, y todo amigo procederá con fraudulencia.


Por medio de estas cosas los ricos de Jerusalén se han llenado de riquezas injustas, y sus habitantes están estafando, teniendo en su boca una lengua engañadora.


Acabe el Señor con todo labio tramposo y con la lengua jactanciosa.


Tú, ¡oh alma mía!, mantente sujeta a Dios; pues de él viene mi paciencia.


Pues, ¿no he de castigar yo estas cosas, dice el Señor, y no se vengará mi alma de una tal gente?





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios