Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Hebreos 12:6

Biblia Torres Amat 1825

Sufrid, pues, y aguantad firmes, la corrección. Dios se porta con vosotros como con hijos. Porque ¿cuál es el hijo a quien su padre no corrige?

Ver Capítulo Copiar

19 Referencias Cruzadas  

He aquí que estoy a la puerta de tu corazón, y llamo; si alguno escuchare mi voz y me abriere la puerta, entraré a él, y con él cenaré, y él conmigo.


Porque el Señor castiga a los que ama, y en los cuales tiene puesto su afecto, como lo tiene un padre en sus hijos.


He conocido, Señor, que tus juicios son justísimos; y conforme a tu verdad me has humillado.


Quien escasea el castigo, quiere mal a su hijo; mas quien lo ama, lo corrige continuamente.


Bienaventurado el hombre a quien tú ¡oh Señor!, hayas instruido y amaestrado en tu ley,


Yo seré su padre, y él será mi hijo; que si en algo obrare mal, yo lo corregiré paternalmente con vara de hombres, y con castigos de hijos de hombres.


Castígame, ¡oh Señor!, pero sea según tu benigno juicio; y no según el motivo de tu furor, a fin de que no me reduzcas a la nada.


para que recapacites en tu corazón, que del mismo modo que un padre corrige e instruye a su hijo, así te ha corregido e instruido a ti el Señor Dios tuyo,


Ninguno cuando es tentado, diga que Dios le tienta; porque Dios no puede jamás dirigirnos al mal; y así él a ninguno tienta.


Bien me está que me hayas humillado; para que así aprenda tus justísimos preceptos.


Sobre todo, hermanos míos, no queráis jurar ni por el cielo, ni por la tierra, ni con otro juramento alguno. Mas vuestro modo de asegurar una cosa sea: Sí, sí; no, no; para que no caigáis en condenación jurando falso o sin necesidad.


Porque la ciudad fuerte será desolada; Jerusalén , la hermosa ciudad, será desamparada, y quedará como un desierto; en ella pacerá el becerro, y allí tendrá su majada, y comerá las puntas de los tallos de esta viña abandonada.


No rehuses, hijo mío, la corrección del Señor, ni desmayes cuando él te castigue.


Pues ¿por qué se ha de quejar hombre viviente del castigo de sus pecados?


Sucedió, pues, que murió Elimelec, marido de Noemí, quedando ésta sola con sus dos hijos;





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios