Referencias Cruzadas

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Hebreos 10:30

Biblia Torres Amat 1825

Horrenda cosa es por cierto caer en manos del Dios vivo.

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18 Referencias Cruzadas  

No os venguéis vosotros mismos, queridos míos, sino dad lugar a que se pase la cólera; pues está escrito: A mí toca la venganza; yo haré justicia, dice el Señor.


El Señor es un Dios celoso y vengador. El Señor ejercerá su venganza, y se armará de furor; sí, ejercerá el Señor su venganza contra sus enemigos, y para ellos reserva su cólera.


Citará desde arriba cielo y tierra para juzgar a su pueblo.


siendo como es forzoso que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo , para que cada uno reciba el pago debido a las buenas o malas acciones que habrá hecho mientras ha estado revestido de su cuerpo.


Porque el Señor hará justicia a su pueblo, y será propicio con sus siervos.


a la vista del Señor, porque viene a gobernar la tierra. Gobernará la tierra con justicia; gobernará los pueblos con su verdad.


Porque el príncipe es un ministro de Dios puesto para tu bien. Pero si obras mal, tiembla; porque no en vano se ciñe la espada, siendo como es ministro de Dios, para ejercer su justicia castigando al que obra mal.


para publicar el año de reconciliación con el Señor, o su jubileo, y el día de la venganza de nuestro Dios; para que yo consuele a todos los que lloran;


a la vista del Señor, porque viene a gobernar la tierra. El juzgará la tierra con justicia y a los pueblos con rectitud.


Por tanto, yo juzgaré, dice el Señor Dios, ¡oh casa de Israel!, a cada cual según sus obras. Convertíos y haced penitencia de todas vuestras maldades; y no serán éstas causa de vuestra perdición.


A vosotros ¡oh rebaños míos!, esto os dice el Señor Dios: He aquí que yo hago distinción entre ganado y ganado, entre carneros y machos cabríos.


Porque he aquí el día fijado en mi corazón para tomar venganza; ha llegado ya el tiempo de redimir a los míos.


Se armó de la justicia como de una coraza, y se puso en la cabeza el yelmo de la salud; la venganza es el ropaje con que se viste, y el celo es el manto con que se cubre.


El Señor es el Dios de las venganzas; y el Dios de las venganzas ha obrado con libertad.


No procures la venganza, ni conserves la memoria a la injuria de tus conciudadanos. Amarás a tu amigo o prójimo como a ti mismo. Yo el Señor.


Ahora pues, mi señor, vive Dios, y vive tu alma, que el Señor es quien te ha estorbado, haciéndome salir a mí, el derramar sangre, y te ha detenido la mano. Que sean desde luego tan débiles como Nabal tus enemigos, y cuantos maquinan contra mi señor.


Y añadió: Vive Dios que a no ser que el Señor lo mate, o llegue el día de su muerte natural, o perezca en alguna batalla, no morirá;





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