Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Éxodo 23:1

Biblia Torres Amat 1825

No des oídos a calumniadores, ni te prestarás a decir falso testimonio en favor del impío.

Ver Capítulo Copiar

40 Referencias Cruzadas  

Al que calumniaba secretamente a su prójimo, a éste lo he perseguido. No admitía en mi mesa a hombres de ojos altaneros y de corazón insaciable.


No quedará impune el testigo falso; y no escapará del castigo quien habla la mentira.


No levantarás falso testimonio contra tu prójimo.


Levantándose testigos falsos, me interrogaban de cosas que yo ignoraba.


No dirás contra tu prójimo falso testimonio.


No serás calumniador ni chismoso en el pueblo. No conspires contra la vida de tu prójimo. Yo el Señor.


Y ellos le vencieron por los méritos de la sangre del Cordero, y en virtud de la palabra de la fe que han confesado, y por la cual desamaron sus vidas hasta perderlas por obedecer a Dios.


¿Y por qué (como con una insigne calumnia esparcen algunos que nosotros decimos) no hemos de hacer nosotros un mal, a fin de que de él resulte un bien? Los que dicen esto son justamente condenados.


El testigo falso no quedará sin castigo, y perecerá el que habla la mentira.


pues mejor es padecer (si Dios lo quiere así) haciendo bien, que obrando mal;


traidores, temerarios, hinchados, y más amadores de deleites que de Dios,


Por lo cual renunciando a la mentira, hable cada uno verdad con su prójimo, puesto que nosotros somos miembros los unos de los otros.


No seas, sin motivo, testigo contra tu prójimo; ni adules a nadie con tu hablar.


El testigo falso perecerá; el hombre obediente a la ley cantará la victoria sobre su calumniador.


Los labios mentirosos disimulan la malevolencia; quien profiere chismes es un insensato.


el testigo falso que forja embustes, y el que siembra discordias entre hermanos.


Aquel que habla la verdad que tiene en su corazón y no ha forjado ningún dolo con su lengua; ni ha hecho mal a sus prójimos ni ha consentido que fuesen infamados.


No hurtaréis, no mentiréis, y ninguno engañará a su prójimo.


Mas Zaqueo, puesto en presencia del Señor, le dijo: Señor, desde ahora doy yo la mitad de mis bienes a los pobres; y si he defraudado en algo a alguno, le voy a restituir cuatro tantos más.


Le preguntaban también los soldados: ¿Y nosotros qué haremos? A éstos dijo: No hagáis extorsiones a nadie, ni uséis de fraude; y contentaos con vuestras pagas.


Le dijo él: ¿Qué mandamientos? Respondió Jesús : No matarás; no cometerás adulterio; no hurtarás; no levantarás falsos testimonios;


El hecho es que oí las maldiciones de muchos, y el terror se apoderó de mí por todos lados: Perseguidle, persigámosle, oí que decían todos aquellos mismos que vivían en paz conmigo, y estaban a mi lado; observemos si comete alguna falta; que en tal caso, prevaleceremos contra él y tomaremos de él venganza.


El viento norte disipa las lluvias; y un semblante severo reprime la lengua murmuradora.


El hombre que atestigua falsamente contra su prójimo, es un martillo, un estoque, una aguda saeta.


Se mofa de la justicia el testigo falso; y la boca de los impíos se traga la iniquidad.


El malvado se deja llevar de las sugestiones de lenguas inicuas, y el embustero da oídos o se atempera a los labios mentirosos.


El que sólo afirma lo que sabe, ese es fiel testigo; mas el que miente, luego deja conocer que es un testigo fraudulento.


¿Qué se te dará, o qué fruto sacarás de tus calumnias, oh lengua fraudulenta?


No me abandones a los deseos de mis perseguidores; porque han conspirado contra mí testigos inicuos; mas la iniquidad ha mentido o dañado a sí misma.


y sobre no hacerlo, fue a calumniarme a mí, siervo tuvo, delante de ti, que eres mi rey y señor; mas tú, oh señor y rey mío, tú eres como un ángel de Dios; haz lo que fuere de tu agrado.


Preguntó más el rey: ¿Dónde está el hijo de tu señor? Y Siba respondió: Se ha quedado en Jerusalén , diciendo: Hoy me restituirá la casa de Israel el reino de mi padre.


Huye de la mentira. No harás morir al inocente y al justo, porque yo aborrezco al impío.


¿Por ventura nuestra ley condena a nadie sin haberle oído primero, y examinado su proceder?


y le dijo: Ese siervo hebreo que tú trajiste, entró en donde yo estaba con el fin de forzarme;


No miente el testigo fiel; el testigo falso no profiere más que mentiras.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios