Referencias Cruzadas

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2 Corintios 8:12

Biblia Torres Amat 1825

Porque cuando un hombre tiene gran voluntad de dar, Dios la acepta, no exigiendo de él sino lo que puede, y no lo que no puede.

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21 Referencias Cruzadas  

Haga cada cual la oferta conforme lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana, o como por fuerza; porque Dios ama al que da con alegría.


Todos, así hombres como mujeres, ofrecieron con devoto corazón sus donativos para la ejecución de las obras, que Dios había mandado por medio de Moisés. Todos los hijos de Israel consagraron al Señor voluntariamente sus dones.


El que habla o predica la palabra divina, hágalo de modo que parezca que habla Dios por su boca; quien tiene algún ministerio eclesiástico, ejercítelo como una virtud que Dios le ha comunicado, a fin de que en todo cuanto hagáis sea Dios glorificado por Jesucristo, cuya es la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.


De vuestras cosas, dice, poned aparte las primicias que cada uno espontáneamente y de buen corazón quiere ofrecer al Señor: oro, plata y cobre,


Di a los hijos de Israel que separen para mí primicias u ofrendas, las que recibiréis de todos los que las ofrecieren de buena voluntad.


Quien es fiel a lo poco, también lo es en lo mucho; y quien es injusto en lo poco, también lo es en lo mucho.


El hombre necesitado es compasivo; y así es mejor ser pobre que mentiroso.


le dijo el Señor: En haber tú tenido esa voluntad de edificar casa en mi Nombre, ciertamente has hecho bien; ha sido bueno tu deseo.


Pues ahora cumplido de hecho; para que así como vuestro ánimo es pronto en querer, así lo sea también en ejecutar según las facultades que tenéis.


Que no se pretende que los otros tengan holganza, y vosotros estrechez, sino que haya igualdad,


y el cual, además de eso, ha sido escogido por las iglesias para acompañarnos en nuestros viajes, y tomar parte en el cuidado que tenemos de procurar este socorro a nuestros hermanos por la gloria del Señor, y para mostrar nuestra pronta voluntad,


metales de plata y de cobre, los ofrecieron al Señor, con maderas de setim, para emplearlo en varios usos.


De la misma suerte aquel que había recibido dos, ganó otros dos.


Se acercó después el que había recibido dos talentos, y dijo: Señor, dos talentos me diste; aquí te traigo otros dos que he ganado con ellos.





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