Recuérdales estas cosas, declarándoles solemnemente delante de Dios° que no contiendan acerca de palabras, lo cual° para nada es provechoso, sino para ruina° de los oyentes.
Ahora bien, en cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento, pero el conocimiento envanece, en tanto que el amor edifica.
Y si tuviera profecía, y entendiera todos los misterios y toda la ciencia,° y si tuviera toda la fe, de tal manera que removiera montañas,° y no tuviera amor, nada soy.