Referencias Cruzadas

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Tito 1:8

La Biblia Textual 3a Edicion

sino hospitalario, amante de lo bueno, prudente, justo, santo, dueño de sí mismo;

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17 Referencias Cruzadas  

Es necesario, pues, que el obispo° sea irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospitalario, apto para enseñar,


mostrándote en todo como ejemplo de buenas obras, con pureza de doctrina, con dignidad,


Y cuando Hiram oyó las palabras de Salomón, se alegró mucho, y dijo: ¡Bendito sea YHVH el día de hoy, que ha dado a David un hijo sabio sobre ese pueblo tan numeroso!


Todo el que cree que Jesús es el Mesías, es nacido° de Dios; y todo el que ama al que engendró, ama al que ha sido engendrado por Él.


Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida,° porque amamos a los hermanos; el que no ama,° permanece en la muerte.


Pero tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue° tras la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.


Nadie menosprecie tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, en conducta, en° amor, en fe, en pureza.


Vosotros sois testigos, y Dios, de cuán santa, justa, e intachablemente nos comportamos° con vosotros los que creéis;


Para los santos y para los íntegros que están en la tierra, Es toda mi complacencia.


°Hiram, rey de Tiro, también envió sus embajadores a Salomón, luego que oyó que lo habían ungido rey en lugar de su padre, pues Hiram siempre había apreciado a David.


Cuando acabó de hablar a Saúl, aconteció que el alma de Jonatán quedó ligada al alma de David, y Jonatán lo amó como a su propia alma.


sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, enemigos de lo bueno,


Huye de las pasiones juveniles, sigue en pos° de la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón puro invocan al Señor.


Aborreced el mal y amad el bien, Y afirmad la justicia en la puerta, Quizá YHVH ’Elohey Sebaot, Tenga compasión del remanente de José.°


Y he aquí había en Jerusalem un hombre cuyo nombre era Simeón. Y este hombre justo y devoto esperaba la liberación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.


Pero al disertar él sobre la justicia, el dominio propio y el juicio venidero, Félix se llenó de temor y le dijo: ¡Vete por ahora! Cuando tenga un tiempo conveniente, te enviaré a llamar.





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