YHVH se les mostrará terrible, cuando deje macilentos a todos los dioses de la tierra. Y todas las costas° de los gentiles, cada uno desde su lugar, se inclinarán ante Él.
Aquel día, dice YHVH Sebaot, haré cortar de esta tierra los nombres de los ídolos, y no serán invocados más, y haré desaparecer de esta tierra a sus profetas y al espíritu que los contamina.
Desde el levante del sol hasta su ocaso, mi Nombre es grande entre las naciones, y en todo lugar se ofrecerá a mi Nombre sacrificio de incienso y ofrenda limpia, porque mi Nombre es grande entre las naciones, dice YHVH Sebaot.
Y el séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: ¡El reino del mundo ha llegado a ser de nuestro Señor y de su Ungido, y reinará por los siglos de los siglos!°
Así dice YHVH Sebaot: En aquellos días acontecerá que diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán fuertemente por la orla° a un judío, diciendo: ¡Dejadnos ir con vosotros, porque hemos comprendido que Dios está con vosotros!
Y particularmente extenderé mi mano contra Judá y contra todos los habitantes de Jerusalem, y haré cortar de este lugar lo que queda de Baal, y el nombre de los Chemarim° con los sacerdotes,°
YHVH deja oír su voz ante su ejército, Su campamento es muy grande, Poderoso el que ejecuta su palabra. ¡Grande y terrible es el día de YHVH! ¿Quién lo podrá soportar?
¡Cantad a YHVH un cántico nuevo! ¡Alabanza suya desde el confín de la tierra, De los que se hacen a la mar, y los que la pueblan, De las costas lejanas, y los habitantes de ellas!
¡Que su Nombre sea por siempre! Que su Nombre sea propagado mientras dure el sol, Y que en él se bendigan los hombres! Que todas las naciones lo llamen bienaventurado.
Dice YHVH Sebaot, Dios de Israel: He aquí Yo castigo a Amón, dios de Tebas, A Egipto, con sus ídolos y sus príncipes, Y a Faraón, y a quienes confían en él.
Entonces volverá su rostro a las costas marítimas, y se apoderará de muchas, pero un príncipe hará cesar su afrenta, y aun hará volver su afrenta sobre él mismo.
¡Maldito el fraudulento, que teniendo macho robusto en su rebaño sacrifica con juramento a YHVH lo dañado! Porque Yo soy el gran Rey, dice YHVH Sebaot, y mi Nombre es temible entre las naciones.