z Delante de su indignación ¿Quién podrá estar en pie? ¿Quién podrá resistir el ardor de su ira? j Su enojo se vierte como el fuego, Y ante Él se desmenuzan las peñas.
Aterrados están los pecadores en Sión, El temblor se apoderó de los impíos. ¿Quién de nosotros podrá habitar en el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros podrá habitar en las ascuas eternas?
Conociendo pues el temor del Señor,° persuadimos a los hombres. Ante Dios hemos sido hechos manifiestos, y espero que también ante vuestras conciencias sea manifiesto.