Jesús entonces, viendo que la multitud se agolpaba rápidamente, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, Yo te mando: ¡Sal de él y no entres más en él!
sino que por el puro amor de YHVH a vosotros, por mantener el juramento que juró a vuestros padres, os sacó YHVH con mano fuerte y os redimió de la casa de esclavitud, del dominio de Faraón, rey de Egipto.
Las pruebas tremendas que vieron tus ojos, las señales y los portentos, y la mano fuerte y el brazo extendido con que te sacó YHVH tu Dios. Así hará YHVH tu Dios a todos los pueblos de cuya presencia tengas temor.