Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 36:8

La Biblia Textual 3a Edicion

Serán completamente saciados con la grosura de tu Casa, Y los abrevarás del torrente de tus delicias.

Ver Capítulo Copiar

19 Referencias Cruzadas  

Me mostrarás la senda de la vida, En tu presencia hay plenitud de gozo, Delicias a tu diestra para siempre.


¡Cuán bienaventurado es aquél a quien Tú escoges, Y haces que se acerque a ti para que more en tus atrios! Seremos saciados del bien de tu Casa, de tu santo templo.


YHVH te pastoreará siempre, Y en las sequías saciará tu alma y dará vigor a tus huesos. Serás un huerto bien regado; Un manantial cuyas aguas nunca faltan,


En este monte YHVH Sebaot ofrecerá a todos los pueblos, Su banquete de manjares suculentos, Su banquete de vinos generosos, De manjares tiernos de mucho meollo, Y de vinos añejos, bien clarificados.°


Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y mi boca te alabará con labios de júbilo.


Bienaventurados los que tienen hambre y sed° de justicia, porque ellos serán saciados.


Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, El Santuario, la morada de ’Elyón.°


No padecieron sed cuando los guió por el desierto; Hizo brotar agua de la roca para ellos; Partió la peña, y corrieron aguas.


No verá los arroyos que fluyen, Los torrentes que fluyen leche y miel.


En el último día, el más grande de la fiesta,° Jesús se puso en pie, y alzando la voz, dijo: ¡Si alguno tiene sed, venga a mí y beba!


Me darán honra las fieras salvajes, los chacales y las avestruces, Porque daré aguas en el desierto y ríos en la soledad, Para apagar la sed de mi pueblo, de mi escogido,


En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia, Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.


Él ¡He venido a mi huerto, oh hermana mía y esposa mía; He recogido mi mirra con mi bálsamo, He comido mi panal con mi miel; He bebido mi vino con mi leche! ¡Comed, amigos! ¡Bebed y embriagaos, oh amados!


¡Cuán grande será su felicidad y cuán grande su hermosura! El trigo multiplicará a los jóvenes y el mosto a las doncellas.


Guárdame como a la niña de tus ojos, Escóndeme a la sombra de tus alas,


En lo secreto de tu presencia los esconderás de intrigas humanas. En un refugio los guardarás de las contiendas de la lengua.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios