Sino que juzgará con justicia a los pobres, Y arbitrará con equidad por los mansos° de la tierra; Herirá al opresor° con la vara de su boca, Y con el espíritu de sus labios matará° al impío.
Y con tu mano, oh YHVH, de los hombres mundanos, Cuya porción está en esta vida, Cuyo vientre Tú hinchas con su destino:° ¡Sean saciados, pues, sus hijos, Y dejen las migajas a los hijos de sus hijos!
r Sin embargo Tú lo ves, Porque observas el agravio y la vejación, Para retribuirlo con tu mano. ¡A ti se encomienda el desvalido! ¡Tú eres el defensor del huérfano!