Ahora pues, hija mía, no temas; que yo haré por ti todo cuanto me dices, porque todos los responsables° de mi pueblo saben° que eres mujer de acendrada virtud.
y aquella noche se le apareció YHVH, y dijo: Yo soy el Dios de tu padre Abraham, no temas, que estoy contigo. Te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de mi siervo Abraham.