Después, Mardoqueo salió de delante de la presencia del rey con atavíos reales de colores azul y blanco, y con una gran corona de oro y un manto de lino fino blanco y púrpura. Y la ciudad de Susa lo aclamó y se regocijó.
Y el séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: ¡El reino del mundo ha llegado a ser de nuestro Señor y de su Ungido, y reinará por los siglos de los siglos!°
Así pues, los correos salieron apresuradamente por mandato del rey, pues el edicto había sido promulgado en Susa, la capital. Y el rey y Amán se sentaron a beber, mientras la ciudad de Susa estaba perpleja.
Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció sobremanera, y enviando soldados,° mató° a todos los niños menores de dos años en Bet-léhem y en sus alrededores, conforme al tiempo que particularmente había indagado de los magos.
Me volví y vi todas las opresiones que se cometen debajo del sol, y he aquí las lágrimas de los oprimidos sin nadie que los consolara, y del lado de sus opresores la fuerza bruta, sin nadie que los consolara.