Porque al hombre que le agrada, Él le da sabiduría, conocimiento y gozo, pero al pecador le impone la tarea de recoger y amontonar para darlo a quien Ha-’Elohim le agrada.° Esto también es vanidad y correr tras el viento.
que aparta su mano de la iniquidad, e interés y usura no recibe; que guarda mis decretos y anda en mis ordenanzas, ése no morirá por la maldad de su padre; de cierto vivirá.