Yo la hago salir, dice YHVH Sebaot, y entrará en la casa del ladrón, y en la casa del que jura en falso mi Nombre, y permanecerá en medio de su casa hasta que su maderaje y sus piedras se consuman.
Y le hablarás diciendo: Así dice YHVH: ¿Has asesinado, y también tomas posesión? Y le hablarás diciendo: Así dice YHVH: En el mismo sitio donde los perros lamieron la sangre de Nabot, los perros también lamerán tu sangre.
Y ahora, he aquí traigo las primicias del fruto del suelo que me diste, oh YHVH. Y las colocarás delante de YHVH tu Dios, y te postrarás delante de YHVH tu Dios.
YHVH te hará abundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tus animales y en el fruto de tu suelo, en la tierra que YHVH juró a tus padres que te daría.
Y Amasías preguntó al varón de Dios: ¿Y qué haremos en cuanto a los cien talentos que pagué al ejército de Israel? Y el varón de Dios le respondió: YHVH tiene para darte mucho más que eso.
Al final de los diez días, sus semblantes tenían mejor parecer y estaban más saludables que todos los jóvenes que comían de los delicados manjares del rey.
E invocó Jabes al Dios de Israel diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras del mal, para que no me dañe! Y ’Elohim le concedió lo que había pedido.
Y tuvo Ezequías muchas riquezas y honores, y acumuló grandes tesoros de plata, de oro, de piedras preciosas, de especias, de escudos, y toda suerte de objetos deseables.