Se vuelven, pero no a ’Elyón, Son como arco que yerra,° Sus príncipes pues caerán a espada, por la ira de su propia lengua; Esto será su escarnio en la tierra de Egipto.
Aunque inmolen víctimas en mi honor, Y coman la carne, YHVH no las aceptará. Tiene presente su iniquidad y castigará sus pecados. Tendrán que volver a Egipto.°
Si escapan a causa de la calamidad, Egipto los recogerá, Menfis los sepultará. La codicia de su plata la heredará la ortiga, Y en sus tiendas crecerán espinos.
Cuando Efraín vio su enfermedad, y Judá miró su llaga, Efraín fue para Asiria, y acudió° al rey adversario.° Pero él no podrá sanaros, ni la llaga se irá de vosotros.
En los días de Peka, rey de Israel, llegó Tiglat-pileser, rey de Asiria, y tomó Ijón, Abel-bet-maaca, Janoa, Cedes, Hazor, Galaad y Galilea (toda la tierra de Neftalí), y los llevó cautivos a Asiria.
Y Pul, rey de Asiria, fue contra el país, y Manahem dio a Pul mil talentos de plata para que su mano estuviera a favor de él, a fin de confirmar el reino en su mano.
Sólo que él no debe aumentar para sí caballos,° ni haga volver al pueblo a Egipto para multiplicar caballos, porque YHVH os ha dicho: No volveréis nunca por ese camino.