Y los levitas se purificaron a sí mismos de pecado y lavaron sus vestidos. Y Aarón los presentó como ofrenda mecida ante YHVH, e hizo Aarón expiación a favor de ellos para purificarlos.
Para purificarlos harás con ellos así: Rociarás sobre ellos el agua de la expiación, y ellos harán pasar la navaja por todo su cuerpo, lavarán sus vestidos, y así se purificarán.
Al tercero y al séptimo día, el que está limpio rociará al impuro, y cuando lo haya purificado al séptimo día, lavará sus vestidos y se bañará en agua, y en la tarde quedará limpio.
Entonces Moisés, Aarón y toda la asamblea de los hijos de Israel, hicieron° con los levitas conforme a todo lo que YHVH había ordenado a Moisés acerca de los levitas. Así hicieron con ellos los hijos de Israel.
Después de esto, los levitas entraron a oficiar su servicio en la Tienda de Reunión ante Aarón y sus hijos. Tal como YHVH había ordenado a Moisés acerca de los levitas, así hicieron con ellos.
Y el sacerdote que purifica hará poner en pie ante la presencia de YHVH al hombre que es purificado, junto con estas cosas, en la entrada de la Tienda de Reunión.