Al tercero y al séptimo día, el que está limpio rociará al impuro, y cuando lo haya purificado al séptimo día, lavará sus vestidos y se bañará en agua, y en la tarde quedará limpio.
Cuando el que padece gonorrea haya sido limpiado de su flujo, él mismo contará siete días desde su purificación, lavará sus vestidos y bañará su cuerpo en aguas corrientes, y quedará limpio.
Al séptimo día rasurará todo su cabello: de su cabeza, de su barba y de sus cejas, es decir, rasurará todo su cabello, lavará sus vestidos, y bañará su cuerpo con agua, y quedará limpio.
todo lo que resiste al fuego, lo haréis pasar por fuego, y será puro. Sin embargo habrá de ser purificado con las aguas para la impureza. Y todo lo que no resista al fuego, lo haréis pasar por el agua.