Y disuelta la reunión, muchos de los judíos y de los prosélitos que adoran a Dios siguieron a Pablo y a Bernabé, los cuales, hablando con ellos, los persuadían a permanecer fieles a la gracia de Dios.
Asimismo un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además de la ofrenda del pecado para las expiaciones y del holocausto continuo, de su ofrenda vegetal y sus libaciones.