porque Hesbón era la ciudad de Sehón, rey de los amorreos, el cual había guerreado contra el rey anterior de Moab, y tomado de su mano toda su tierra hasta el Arnón.
Mientras Israel ha estado habitando por trescientos años en Hesbón y sus aldeas, en Aroer y sus aldeas, y en todas las ciudades que están a orillas del Arnón, ¿por qué no las habéis reclamado en ese tiempo?
Tu cuello, una torre de marfil, Tus ojos, claros° como los estanques de Hesbón, Junto al portal de Bat-rabim. Tu perfil es como la torre del Líbano, Que mira hacia Damasco.
A la sombra de Hesbón los fugitivos están sin fuerzas, Un fuego ha salido de Hesbón, Y una llama de en medio de Sehón, Que devora el extremo de Moab, Y la coronilla de los hijos revoltosos.
Moab no se alabará ya más, En Hesbón tramaban contra ella: ¡Vamos a destruirla como nación! ¡Oh Madmena, reducida hasta el silencio, Con la espada en pos de ti!