En cuanto a vosotros, acampad fuera del campamento durante siete días. Todos los que habéis matado a una persona, y cuantos habéis tocado un cadáver, os purificaréis en el tercero y el séptimo día, así vosotros como vuestros prisioneros.
Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquier hombre de vosotros o de vuestros descendientes que esté impuro por causa de una persona muerta, o que esté lejos de viaje, podrá preparar Pascua para YHVH.
Hubo, sin embargo, algunos varones que se habían hecho impuros por causa de una persona muerta, y no habían podido preparar la Pascua aquel día; y acercándose ante Moisés y Aarón en aquel día,
¡cuánto más la sangre del Mesías, quien mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestras° conciencias de las obras muertas para servir al Dios vivo!
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre, y por medio del pecado la muerte,° así también la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Entonces Pablo, tomando consigo a los varones, al día siguiente se purificó con ellos y entraba en el templo para informar del cumplimiento de los días de la purificación, hasta que fue ofrecida la ofrenda por cada uno de ellos.
Si alguien toca cualquier cosa impura, ya sea el cadáver de una fiera inmunda, o el cadáver de ganado inmundo, o el cadáver de un reptil inmundo, aunque no lo sepa, será impuro y culpable.
Cualquier varón de la descendencia de Aarón que sea leproso o padezca gonorrea, no comerá de las cosas santas hasta que esté limpio. Asimismo el que toque cualquier cosa impura, o el varón que padezca espermatorrea,