Boca a boca hablo con él, en visión, pero sin enigmas, y él contempla la apariencia° de YHVH. ¿Por qué no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo, contra Moisés?
Porque aún ahora vemos mediante espejo, veladamente;° pero entonces, cara a cara; ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, conforme fui conocido.
Y YHVH hablaba con Moisés cara a cara, como un hombre suele hablar con su amigo. Luego volvía al campamento, pero el joven Josué ben Nun nunca se apartaba de en medio de la Tienda.
Ya no os llamo siervos,° porque el siervo no sabe qué hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las di a conocer.
y mayormente a los que van detrás de la carne en concupiscencia de contaminación, y desprecian la autoridad. Atrevidos, arrogantes, que no tiemblan al hablar mal de° las potestades superiores;°
Pero nosotros todos, con rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, vamos siendo transformados por el Espíritu, de gloria en gloria, en la misma imagen del Señor.
Si no hubiera hecho° entre ellos las obras que ningún otro hizo, no tendrían° pecado; pero ahora las han visto, y a pesar de eso, nos han aborrecido tanto a mí como a mi Padre,
De la misma manera, no obstante, también éstos que tienen visiones, contaminan la carne, y rechazan la autoridad blasfemando de las potestades superiores.°
quien siendo el resplandor de su gloria y la imagen misma de su ser, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de los° pecados,° se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
y se lo dirán a los habitantes de esta tierra, pues ellos han oído que Tú, oh YHVH, estás en medio de este pueblo, que Tú, oh YHVH, te dejas ver cara a cara, que tu nube está sobre ellos, y que Tú marchas delante en columna de nube de día y en columna de fuego de noche.
Y le respondió: Yo mismo haré pasar toda mi bondad delante de ti, y proclamaré delante de ti el nombre° de YHVH. Tendré misericordia del que tendré misericordia y me compadeceré del que me compadeceré.°
Y cuando entraba Moisés en la Tienda de Reunión para hablar con ’Elohim, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el Arca del Testimonio, entre los querubines, y le hablaba.