Moisés salió entonces y habló al pueblo las palabras de YHVH. Luego reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo y los hizo estar alrededor del Tabernáculo.
Y YHVH dijo a Moisés: Reúneme a setenta varones de los ancianos de Israel, que tú conozcas como ancianos del pueblo, y a sus oficiales, y llévalos a la entrada de la Tienda de Reunión, y que permanezcan allí contigo.
Habían quedado en el campamento dos varones, uno de nombre Eldad y el segundo de nombre Medad. El Espíritu reposó también sobre ellos, pues figuraban entre los inscritos, y aunque no habían ido a la Tienda, profetizaron en el campamento.
Así pues, expulsó al hombre y situó querubines al oriente del huerto del Edén, con la espada flameante que se revuelve para guardar el camino del árbol de la vida.