Allí será el llanto y el crujido de los dientes,° cuando veáis° a Abraham, a Isaac y a Jacob, y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros seáis° echados fuera.
Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron,° sino que arrojándolos al Tártaro los entregó a cadenas° de oscuridad, reservados hasta el juicio;
Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, al decir a Abraham: En tu simiente serán benditas° todas las familias de la tierra.°
He aquí, mis siervos cantarán por el júbilo del corazón, Pero vosotros clamaréis por el dolor del corazón, Y os lamentaréis con el espíritu destrozado.