Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: redime tus pecados con justicia, y borra tus iniquidades mostrando misericordias para con los oprimidos, por si tal vez pueda haber una prolongación de tu tranquilidad.
Por la mañana siembra tu semilla, Y a la tarde no dejes reposar tu mano, Porque no sabes qué es lo mejor, si esto o aquello, O si ambas cosas serán igualmente buenas.
La religión pura y sin mácula delante del Dios y Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en su tribulación, y guardarse a sí mismo sin mancha del mundo.