Referencias Cruzadas

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Marcos 2:2

La Biblia Textual 3a Edicion

Y se reunieron muchos, de modo que ya no había sitio ni aun frente a la puerta; y Él les hablaba la palabra.

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20 Referencias Cruzadas  

Y salió nuevamente junto al mar, y toda la multitud acudía a Él, y les enseñaba.


Pero él, saliendo, comenzó a pregonar en alto y a divulgar el asunto, hasta el punto que Él no podía entrar públicamente° en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares despoblados, y acudían a Él de todas partes.


Predica la Palabra, insiste a tiempo y fuera de tiempo, redarguye,° exhorta y reprende con toda paciencia y doctrina.


Pero ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.° Esto significa la palabra de la fe que predicamos.°


Y viajaron a través de la región de Frigia y Galacia, pues el Espíritu Santo les impidió hablar la palabra en Asia.°


y después de hablar la palabra en Perge, bajaron a Atalia.


Ahora bien, como resultado de la tribulación ocurrida a causa de Esteban, los esparcidos pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a judíos.°


Ellos entonces, después de testificar fielmente y hablar la palabra del Señor, regresaron° a Jerusalem evangelizando° muchas aldeas de los samaritanos.


Entretanto, se habían aglomerado° miles y miles de la multitud, hasta el punto que se pisoteaban unos a otros. Entonces comenzó a decir primero a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos,° que es la hipocresía.


Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios.


Y aconteció un poco después, que caminaba por todas las ciudades y aldeas, proclamando y anunciando las buenas nuevas del reino de Dios, y con Él iban los doce,


y cuando lo hallaron, le dicen: ¡Todos te buscan!


y la ciudad entera se agolpaba ante la puerta.


Después que Juan fue° entregado, Jesús fue a Galilea proclamando el evangelio de Dios,°


y abriendo su boca, les enseñaba diciendo:


He proclamado las buenas nuevas de justicia Delante de la gran congregación, He aquí, oh YHVH, Tú lo sabes; no refrené mis labios,


En uno de aquellos días, aconteció que° estaba enseñando, y había allí sentados unos fariseos y doctores de la ley, los cuales habían llegado de todas las aldeas de Galilea y de Judea, y de Jerusalem, y el poder del Señor estaba en Él para sanar.


Al desembarcar° vio un gran gentío, y se le enternecieron las entrañas por ellos, porque eran como ovejas que no tienen pastor.° Y comenzó a enseñarles muchas cosas.


Pasados algunos días, volvió a entrar en Cafarnaum, y se oyó que estaba en casa.





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