soportándoos los unos a los otros, y perdonándoos° los unos a los otros,° si alguno tiene queja contra otro. Como el Señor° en verdad° os perdonó, así también vosotros.°
Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición. Porque está escrito: Maldito todo el que no permanece en todas las cosas que han sido escritas en el libro de la ley, para hacerlas.°
Y dijo la mujer: ¿Por qué pues piensas tal cosa contra el pueblo de Dios? Pues al decir esta palabra el rey es como culpable, ya que el rey no permite regresar a su desterrado.