Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Tomad, de entre las cabras, un macho cabrío para el sacrificio por el pecado, y un becerro y un cordero añales y sin defecto para el holocausto,
Y en la dedicación de esta Casa de Dios, hicieron acercar cien becerros, doscientos carneros y cuatrocientos corderos; y doce machos cabríos como víctimas expiatorias por todo Israel, según el número de las tribus de Israel.
Y cantan un cántico nuevo, diciendo: ¡Digno eres de tomar el rollo, y de abrir sus sellos, Porque Tú fuiste inmolado, Y con tu sangre° redimiste para Dios, De toda tribu y lengua y pueblo y nación;
Él mismo llevó nuestros pecados en su propio cuerpo sobre el madero,° para que nosotros, habiendo muerto a los pecados, vivamos para la justicia. Por sus heridas° fuisteis sanados.°
Porque lo que no pudo hacer la ley, ya que era débil por causa de la carne, lo hizo° Dios enviando a su propio Hijo en semejanza de nuestra° carne pecaminosa, y por el pecado,° condenó al pecado en la carne,
Porque también el Mesías padeció una vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevaros° a Dios; muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu;
Plugo a YHVH quebrantarlo y someterlo a padecimiento. Cuando se haya puesto su vida en sacrificio expiatorio,° verá a su descendencia, Vivirá por días sin fin, y la voluntad de YHVH triunfará en su mano.
Después degollará el macho cabrío de la ofrenda por el pecado que corresponde al pueblo, y meterá su sangre detrás del velo,° y hará con su sangre como hizo con la sangre del novillo, haciendo aspersión sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
Al octavo día tomará dos corderos sin defecto y una cordera perfecta de un año, tres décimas de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal y un log° de aceite.
Cuando se cumplan los días de su purificación, por hijo o por hija, llevará un cordero añal para el holocausto y un pichón de paloma o una tórtola como ofrenda por el pecado a la entrada de la Tienda de Reunión, al sacerdote,
y un novillo y un carnero para las ofrendas de paz que inmolar ante YHVH, así una ofrenda vegetal amasada con aceite, porque hoy YHVH se aparecerá a vosotros.
Moisés buscó con empeño el macho cabrío de la ofrenda por el pecado, y he aquí ya había sido quemado. Entonces estalló en ira contra Eleazar e Itamar (los hijos que le quedaban a Aarón), diciendo: