y ya no vivo yo, sino que el Mesías vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí.
Luego la presentará a los hijos de Aarón, los sacerdotes, de allí tomará un puñado lleno de la flor de harina de su ofrenda y de su aceite, con todo su incienso, y enseguida el sacerdote dejará consumir esto como su° memorial sobre el altar. Es sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH.
Se lavarán en el agua las entrañas y las patas, y el sacerdote lo ofrecerá todo dejándolo consumir sobre el altar. Él° es un holocausto, sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH.
y después de lavar en agua sus entrañas y sus patas, el sacerdote lo dejará consumir todo sobre el altar. Es un holocausto, un sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH.
Pero si no dispone lo suficiente para ofrecer un cordero, entonces presentará por su culpa con la cual pecó, dos tórtolas o dos palominos para YHVH: uno como víctima por el pecado, y otro para holocausto,
Del sacrificio de las ofrendas de paz, presentará una ofrenda ígnea ante YHVH con la grasa que cubre los intestinos, toda la grasa que hay sobre las entrañas,