Porque mirad, esto mismo de ser entristecidos según Dios, ¡cuánta solicitud os causó! Y no sólo eso, sino también disculpas, e indignación; y no sólo temor, sino también anhelo; y no sólo celo, sino también vindicación. En todo demostrasteis° que vosotros mismos erais inocentes en el asunto.
He aquí, si alguno toca la carne consagrada con la orla de su vestidura, y con ella roza algún pan o vianda o vino o aceite, o cualquier alimento, ¿quedan santificados? Y respondieron los sacerdotes y dijeron: No.
También será inmundo todo aquello sobre lo cual caiga uno de éstos después de muerto, sea un objeto de madera, o ropa, o piel, o saco, o cualquier utensilio usado para cualquier actividad, se meterá en agua y será inmundo hasta la tarde, después será puro.
Todo varón entre los hijos de Aarón la podrá comer. Es estatuto perpetuo por vuestras generaciones respecto a los sacrificios ígneos a YHVH. Todo lo que toque en ellas quedará consagrado.
La carne que toque alguna cosa impura no se comerá, será consumida con fuego. En cuanto a la otra° carne, todo el que esté limpio puede comer dicha° carne.
Y cuando salgan al atrio exterior, al atrio de afuera donde está el pueblo, se quitarán las vestiduras con que ministraron y las depositarán en los aposentos del Santuario, y se vestirán de otros vestidos, para no santificar al pueblo con sus vestiduras.