Apoyará su mano sobre la cabeza de su víctima y la degollará a la entrada de la Tienda de Reunión. Los sacerdotes, hijos de Aarón, rociarán la sangre en derredor sobre el altar.
Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalem espíritu de gracia y de oración, y me mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por causa del unigénito, y se afligirán por Él como quien se aflige por el primogénito.
Lo degollará delante de YHVH sobre el flanco del altar, al norte, y los hijos de Aarón, los sacerdotes, rociarán la sangre de aquél sobre el altar, en derredor.
Del sacrificio de las ofrendas de paz, presentará una ofrenda ígnea ante YHVH con la grasa que cubre los intestinos, toda la grasa que hay sobre las entrañas,
y apoyando su mano sobre la cabeza de su ofrenda, lo degollará delante de la Tienda de Reunión. Luego, los hijos de Aarón rociarán su sangre en derredor sobre el altar.
Pero no redimirás el primerizo de la vaca ni el primerizo de la oveja ni el primerizo de la cabra, pues son sagrados. Rociarás su sangre sobre el altar, y dejarás consumir su grasa como sacrificio ígneo en olor que apacigua a YHVH.
Cualquier hombre de la casa de Israel que degüelle en sacrificio° un novillo, un cordero o una cabra dentro del campamento, o que lo inmole fuera del campamento,
y que no lo lleve a la entrada de la Tienda de Reunión para que la víctima sea presentada ante YHVH delante de la Tienda de YHVH, al tal hombre le será imputada la sangre. Ha derramado sangre, y el tal hombre será cortado de en medio de su pueblo.