Porque Yo estableceré la paz en vuestra tierra y os acostaréis sin que nadie os espante. Haré también desaparecer de vuestra tierra las bestias feroces y la espada no pasará por vuestro país.
Entonces, cinco de vosotros pondrán en fuga a cien, y cien de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros.
En cuanto al resto de los judíos que estaban en las provincias del rey, que se habían reunido para defender sus vidas, tuvieron reposo de sus enemigos luego de haber matado entre los que los odiaban a setenta y cinco mil, pero no pusieron la mano en el botín.
Y en cuanto a los que queden de vosotros, infundiré tal cobardía en sus corazones en las tierras de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como se huye de la espada, y caerán sin que nadie los persiga.
YHVH hará que tus enemigos, los que se levantan contra ti, sean derrotados delante de ti. Por un solo camino saldrán contra ti, pero por siete caminos huirán de delante de ti.
Y viendo los amonitas que los sirios huían, ellos también huyeron delante de su hermano Abisai, y entraron en la ciudad. Entonces Joab regresó a Jerusalem.