Según aumenten los años, multiplicarás su precio, y según disminuyan los años, disminuirás su precio, porque él te está vendiendo según el número de cosechas.
Entonces hará el cálculo con aquel que lo compró, desde el año en que se vendió a él hasta el año del jubileo, y su precio de venta será según el número de años, conforme a los días de un jornalero.
pero si hace consagrar su campo después del jubileo, entonces el sacerdote le calculará el dinero según los años que queden hasta el año del jubileo, y se rebajará de tu valoración.