Si marcharon llorando, Los haré volver entre consuelos, Y los haré andar junto a torrentes de aguas, Por una vía llana y sin tropiezo, Porque Yo soy a Israel por Padre, Y Efraín es mi primogénito.
Ciertamente el día décimo de ese mes séptimo será el día de la Expiación.° Tendréis una santa convocación y humillaréis vuestras almas, y haréis acercar ofrenda ígnea ante YHVH.
Y allí, junto al río de Ahava, proclamé un ayuno para humillarnos delante de nuestro Dios, a fin de suplicar de Él un buen viaje para nosotros y para nuestros pequeños, así como para toda nuestra hacienda.
Si alguno toca cosa impura, de impureza de hombre o de animal inmundo, o de cualquier abominación inmunda, y luego come la carne del sacrificio de paz que pertenece a YHVH, tal persona será cortada de su pueblo.