Santos serán para su Dios, y no profanarán el nombre de su Dios, porque ellos son los que presentan las ofrendas ígneas a YHVH, el pan de su Dios. Por esto han de ser santos.
¿Cuánto peor castigo pensáis que merecerá el que pisoteó al Hijo de Dios y tuvo por inmunda la sangre del pacto,° en la cual fue santificado, y ultrajó al Espíritu de gracia?
Manda a los hijos de Israel y diles: Cuidaréis de presentar mi ofrenda, mi alimento para mis ofrendas ígneas, de olor que me apacigua, para ofrecérmela en su tiempo señalado.