Habla a Aarón. Dile: Ninguno de tus descendientes en sus sucesivas generaciones, que tenga en sí algún defecto° se ha de acercar para ofrecer el pan de su Dios.
¡Cuán bienaventurado es aquél a quien Tú escoges, Y haces que se acerque a ti para que more en tus atrios! Seremos saciados del bien de tu Casa, de tu santo templo.
y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana YHVH hará saber quién le pertenece: al consagrado lo hará acercarse; al escogido lo aproximará a Él.
Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que habló YHVH, diciendo: Entre los que se acercan a mí seré santificado, y en presencia de todo el pueblo seré reverenciado. Y Aarón guardó silencio.
Ningún varón de la descendencia del sacerdote Aarón, que tenga defecto en sí, se podrá acercar para ofrecer las ofrendas ígneas de YHVH. Hay defecto en él; no se acercará para ofrecer el pan de su Dios.
Santos serán para su Dios, y no profanarán el nombre de su Dios, porque ellos son los que presentan las ofrendas ígneas a YHVH, el pan de su Dios. Por esto han de ser santos.